SWANS – TO BE KIND (2014)

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Michael Gira y sus amigos están de regreso y nos vuelven a abrir la puerta ante el mundo megasensorial de Swans en una búsqueda que se presenta, en primera medida, como la banda sonora de una obra de teatro escrita por un Satanás subido a la bicicleta de Hoffman.

  • SER AMABLE EN TIEMPOS EXTRAÑOS

Para comenzar, un mini-disclaimer: estoy escribiendo esta reseña con el disco siendo escuchado por primera vez. Es algo un poco peligroso, ya que todo lo que pueda decir de esta producción puede cambiar mañana. Así que intuyo que ustedes pueden leer este post y tomar con pinzas todo lo que pueda decir. De hecho, insto a que lo hagan.

Igual hay hechos irrefutables. Swans no es una banda que sea del gusto de cualquiera y cuidado, que no me estoy haciendo el fifí, de hecho hay discos suyos que directamente no escucho ya que hay un punto de distancia entre lo que están proponiendo y mi percepción de las cosas. Pero que quede claro, ser seguidor de Swans impone un compromiso y una actitud participante que es lógico que a otros les aburra o no quieran adoptar.

El problema (si es que acaso se puede nomenclar lo que voy a decir como un problema) es que una vez que aceptás el reto, Gira y los suyos siempre tienen formas de sorprenderte. Para bien o para mal uno sabe con qué se va a encontrar cuando es posible escuchar cualquiera de los discos de Swans, pero siempre hay algo completamente nuevo, siempre hay un detalle inexplorado y siempre hay un revés conceptual.

Justamente hablado de concepto, un primer ítem salta a la vista. Ya de movida To be kind se presenta como un disco de 2 horas. A excepción de la canción de 34 minutos (que ya impone una suerte de disco adentro del disco), la mayoría de los tracks ostenta un promedio de entre 8 y 10 minutos. Ante la tendencia cada vez más acentuada que tienen la mayoría de las bandas de hacer discos cortos o canciones que no jodan demasiado dentro de un tracklist subido a Last.fm, acá estamos ante la idea de un viaje sonoro. Si su anterior trabajo, The Seer (2012), fue una suerte de anti-disco, acá estamos ante una obra que se nos muestra como un todo inseparable. Así que, desde ya, es imposible hablar de hits radiables o canciones en el sentido estricto de la palabra, si bien Oxygen bien podría ser como lo más difundible.

¿Detalles inexplorados? Ideas ambient que se profundizan, un juego vocal en Gira con características voudevilescas y la utilización de sonidos no convencionales como instrumentos (como el galopar de un caballo o incluso silbatos que median y rompen la estructura de Bring the sun para transformarla en Toussain l’Ouverture).

Otro hecho irrefutable: Michael Gira es alguien de cuidado. O mejor dicho, el cerebro de este muchacho es digno de prestarle atención. Y acá lo que hizo fue, técnicamente, rozar la surmenage, saludarla y pedirle sugerencias, anotarlas dentro de una letra, ir y hacer un brainstorming con la locura y volver para desmenuzar eso en ritmos y armonías. Él mismo ya ha dicho en más de una ocasión que este disco lo dejó exhausto y es inevitable pensar To be kind como el tour de force definitivo, algo que se pone en evidencia más que nunca desde su regreso en 2010 con My Father Will Guide Me Up A Rope To The Sky, el cual ya significaba de por sí una idea de inserción dentro de un mundo. Acá sus ideas se quiebran en millones de pedazos, se vuelven a armar para permanecer frágiles y quebradizas y es inevitable que estallen nuevamente una vez que comienza una nueva canción.

To be kind, entonces, es nuevamente el caos, pero resignificado. Ya no es tanto el taladro pero sigue siendo la angustia, la desolación, la sordidez de un mundo que hay que habitarlo cueste lo que cueste. Por eso el nombre del disco puede ser interpretado como un consejo: quizá el truco de sobrevivir de todo lo malo que tiene este mundo esté en ser amable.

Link para bajar el disco
(no me hago responsable si los links mueren. Solo soy un mero repetidor y no un subidor)

 

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