Los 10 discos del 2014

Y así es como se va terminando este año del orto y así es como lidio con él haciendo lo que es una sana costumbre para mí, la de comentarles cuáles fueron, a criterio de la logia secreta farmacocrática del nuevo milenio, los 10 discos que estaría bueno tenerlos en cuenta.

Como siempre ocurre en estos casos, se trata de un listado 100% subjetivo. Y que conste: no son los diez “mejores” del año (ni que fuéramos Pitchfork, tarado), sino que son los discos que salieron este año que más se escucharon en los Laboratorios Farmacocráticos de los Hermanos Hagapito. Es decir que el ránking está ordenado de acuerdo a la cantidad de plays que se le dieron y no (tanto) de acuerdo a su probable calidad. O dicho de otro modo, ¿qué mejor define a un disco sino las ganas de escucharlo cuantas veces sea necesario?

Ahi vamos entonces. Y los ganadores sooooon:

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5 RAZONES PARA ESCUCHAR INDIE CINDY, DE PIXIES

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Vamos, cantemos todos: ¡mis viejos Pixies ya no son lo que eran, ya no son lo que eran!

Los Pixies volvieron a tocar juntos en el 2004 proclamando que volvían porque les hacía falta plata. Y bueno, ante semejante muestra de honestidad, casi todos los que escuchamos Pixies desde mozalbetes dijimos “y a mí que me importa, ¡tocate Velouria, gordo!”. Hasta ahí todo bien, yo que sé. La horneada de discos en vivo y los múltiples documentales o DVDs de sus recitales daban muestras que a los tipos no se les movía un pelo… pero lo que no nos dábamos cuenta era que no se les movía un pelo porque, a excepción de Kim Deal, ¡todos los demás se quedaron pelados!

En fin, pasaron los años y de repente ¡chaf! sacan un disco. Con canciones nuevas. Sin Kim Deal. Primero lo hicieron sacando el single Bagboy y más luego sacaron tres EPs y las canciones de esos registros conforman Indie Cindy, su primer disco de estudio desde Trompe Le Monde, de 1991.

Y qué quieren que les diga: es como si los creadores de El Auto Fantástico volvieran a hacer la serie con el mismo auto y con David Hasselhoff aún en el rol principal. Sí, es un monumento a la nostalgia. Seguro, todo está en su lugar. Pero ni el auto es supermoderno ni al viejo David le entra la chaqueta negra como antaño. Yo no sé si hacía falta que los Pixies hayan abierto el bar y ofrecido sus cervezas. Te comprás una y si bien está rica no está muy fresca que digamos. Entonces te queda la duda de si la birra estaba rica por motu propio o porque vos estabas sediento.

Pero de todas maneras encontré 5 rasgos que hacen que, a pesar de todo, Indie Cindy valga la pena. Veamos cuáles son.

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